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lunes, 31 de marzo de 2008

El niño y el juego


Por: Lic. Olga Barrantes

Lic. Mercedes Quesada

¨El niño juega porque es niño y en el se forma el hombre del mañana¨

El juego es para el niño su vida y su trabajo. Es el instrumento por medio del cual se desarrolla física, mental y emocionalmente.

Por qué juegan los niños?
-Por placer: les gusta hacerlo, gozan con las experiencias físicas y emocionales del juego. Para expresar todo lo que lo mueve consciente o inconscientemente, sentimientos positivos como negativos, expresan los más profundo y oculto de su alma.
-Para adquirir confianza en sí mismos, desarrollar su personalidad, comprender el mundo que les rodea. Para establecer contactos sociales: adquieren hábitos sociales, transmiten ideas, son capaces de crear reglas, normas y respetarlas. A través del juego el niño hace amigos y se da cuenta de que sus compañeros tienen cualidades semejantes a las de él, al igual que poseen otras diferentes.
-Para comunicarse con la gente: comúnmente utiliza la comunicación no verbal, mediante juegos como: ¨la sortija¨, en donde ponerle a otro niño en la mano podría significar ¨me resultas simpático¨.
-Para desarrollar su creatividad, su imaginación. En el juego el niño representa situaciones de la vida real, adopta diversos papeles: imita a sus papás, familiares, maestros, vecinos y personifica a los animales o cosas.
-Para favorecer su desarrollo físico y liberar energía: corriendo, trepando, saltando, cantando...

En el juego el niño aprende:
-A jugar
-A comunicarse con otros niños
-A defenderse
-A respetar
-A ser creativo
-A sentirse confiado y seguro
-A ser ganador y perdedor

Lo importante es el juego no el juguete. Este no debe ser caro ni complicado. La cajitas vacías, los envases de plástico pequeños, los tuquitos de madera, la plasticina son los mejores juguetes que el niño puede tener porque le ayudarán a desarrollar su imaginación y su creatividad.

Permítale jugar con tierra, piedras, conchas, agua, etc., esto le ayudará a tener un mejor contacto con el mundo que le rodea.

Recuerde:
Los niños necesitan saber y sentir que son amados, ¿por qué no se lo demuestra?. Juegue con ellos al escondido, a hacer tortillitas, baile y cante con ellos, ría, hágales sentir su cariño.

El niño que juega será un adulto seguro de sí mismo y capaz de amar.

¨El juego es la prueba continua de la capacidad creadora, que significa estar vivo¨. (Winnicott D.W.: El niño y el mundo externo. Buenos Aires. Ediciones Horné. S.A. 1980).

Tomado de: Costa Rica. Ministerio de Salud. Departamento Salud Mental. Salud mental es 123 Costa Rica. Ministerio de Salud. Departamento Salud Mental. Reflexiones para vivir mejor Barrantes, Olga; Quesada, Mercedes. El niño y el juego. San José: Ministerio de Salud, 1992

miércoles, 13 de febrero de 2008

Jugar va mucho más allá de un derecho del niño


Hasta el 30 de marzo es posible participar en el juego, que otorga premios a los alumnos, a sus tutores y centros educativos, a través de http://www.obrasocialcajamadrid.es/.


La página cuenta con recursos e información para docentes. José Manuel Pérez Ares, padre y educador del Colegio “Pablo VI-Fátima” de La Rúa (Orense), nos explica a continuación la doble importancia del juego como un derecho para los niños y como un recurso para el aprendizaje y la socialización: Soy educador, especializado en Educación Primaria. Pero sobre todo, soy padre. Y digo esto porque es a través de mi hija como mejor he constatado todo lo que a continuación voy a escribir. Jugar va mucho más allá de un derecho del niño. Jugar va unido a la oportunidad de relacionarse y participar en actividades culturales y artísticas. Le permite al niño tener diferencias experiencias e intercambiar con otros niños, aprender a compartir y disfrutar. Pero este derecho nos compete a los padres y no sólo a educadores o a un gobierno. Cierto es que este último debe proporcionar espacios para juego, recursos para tiempo libre, el acceso igualitario de materiales y juguetes. Pero la personalidad se forma más en el hogar que en el colegio, y mucho más en el entorno social inmediato, con los compañeros de juego.

Sin embargo, desde el sistema escolar se está presionando al niño para que cada vez, a más temprana edad, entre a una Educación formal en la que el juego tiene escasa cabida. No sólo se minimiza el potencial del juego en el aprendizaje, sino que también se está olvidando la importancia del juego en el desarrollo emocional y afectivo de los niños. Un niño que juega es un niño que ama la vida, que entiende y tolera situaciones difíciles, que ama a quienes le rodean, es un niño que sonríe y es feliz.

El juego es un derecho que tiene todo niño y una oportunidad que tenemos los adultos de pasar un buen rato y de aprender. Impedirle jugar es robarle la infancia al niño, anticipar la vida adulta. El juego es acción, es construir, discutir, atrapar, correr... Los expertos aseguran que del juego depende su desarrollo físico, emocional y espiritual. ¡Por eso, es tan grave que un niño no duerma, como que no juegue! Y es que además los niños aprenden a través del juego a compartir, ganar, perder, socializar, tolerar, respetar, conocer límites, asimilar la realidad, a soñar y mucho más... Gracias a La Aventura Universal de los Derechos Humanos de la Obra Social Caja Madrid, nuestros alumnos aprenden y se divierten, deseamos continuar en vuestra “órbita”. ¡Ánimo y adelante!

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